miércoles, 15 de noviembre de 2017





EL VESTIDO DE TERCIOPELO

Soy la segunda de tres hermanas. En casa siempre ayudábamos a mamá, Ana María, en los quehaceres domésticos y ocasionalmente visitábamos el trabajo de papá, Oscar,  que era columnista del diario “La Nación”.
Este programa fascinaba a mi hermana mayor –Alejandra- Quien sostenía que sería detective.
Yo todavía no tenía claro qué iba a hacer, pero lo que a mí me interesaban eran las relaciones humanas.
A mí me intrigaban los misterios….

En ocasiones ocupaban mi mente algunas situaciones que no comprendía:
-¿Por qué mi mamá  a veces se tornaba pensativa y  como ausente?
-¿Cuál era la razón por la que le tenía tanta fobia al terciopelo y a la velocidad?
-¿Por qué siempre se negaba a visitar la Iglesia de Santa María?
-¿Qué guardaba arriba del  ropero de la habitación que  compartía con papá  que teníamos prohibidísimo mirar?
-¿Qué escondían estos hechos que provocaban que nuestro padre se aproximara a ella y la tomara  de la mano?

Un día cuando las tres cursábamos  el secundario nos informaron que partirían de viaje a Alta gracia a pasar unos días y que nos quedaríamos solas.

No nos dieron ninguna recomendación  especial porque siempre nos mostramos muy responsables.
Mamá distribuyó los trabajos  domésticos y  supuso que todas las “Normas hogareñas” estaban instaladas en cada una de nosotras.

Pero esto no fue así.
Alejandra con su alma de detective tenía que inspeccionar todo lo prohibido y por este motivo  conocimos una porción de la vida de nuestra madre que se nos había ocultado.

Sobre la cama de matrimonio quedó una cajaque encontramos arriba del ropero que se mostraba algo destruida por todas las veces que había sido abierta anteriormente.
Al abrirla nos sorprendimos al ver que en su interior  yacía un vestido de novia de terciopelo blancoperfectamente doblado, con untocado para el cabello  y un ramo de flores disecadas  por el tiempo.

Acompañaban al mismo un racimo de sobres  blancos con letras doradascon los nombres de muchas familias que nosotras conocíamos unidos con una banda elástica.
Dentro de ellos  dormían trágicamente invitaciones  al enlace de Ana  María Ramírez y José Antonio López a realizarse el día 1 de Julio del año 1970 en la Parroquia de Santa María, encabezadas con los nombres de nuestros abuelos maternos.
Con mis hermanas intentamos buscar en la caja  algún dato  referido a esta persona, pero no lo hallamos. Tampoco existían cartas dirigidas a mi madre escritas por él.

Cuando sacamos el vestido y lo extendimos  sobre la cama para apreciarlo mejor quedaron a la vista diferentes recortes de diarios detallando detalles de una misma noticia:
La noche del 29 de junio del año 1970 moría  completamente quemado el corredor de autos  José Antonio López tras haber  dado vuelta con su automóvil en camino por  las sierras cordobesas.


Adriana Rolando





No hay comentarios: