EL VESTIDO DE
TERCIOPELO
Soy la segunda de tres
hermanas. En casa siempre ayudábamos a mamá, Ana María, en los quehaceres
domésticos y ocasionalmente visitábamos el trabajo de papá, Oscar, que era columnista del diario “La Nación”.
Este programa fascinaba a mi
hermana mayor –Alejandra- Quien sostenía que sería detective.
Yo todavía no tenía claro qué
iba a hacer, pero lo que a mí me interesaban eran las relaciones humanas.
A mí me intrigaban los
misterios….
En ocasiones ocupaban mi mente
algunas situaciones que no comprendía:
-¿Por qué mi mamá a veces se tornaba pensativa y como ausente?
-¿Cuál era la razón por la que
le tenía tanta fobia al terciopelo y a la velocidad?
-¿Por qué siempre se negaba a
visitar la Iglesia de Santa María?
-¿Qué guardaba arriba del ropero de la habitación que compartía con papá que teníamos prohibidísimo mirar?
-¿Qué escondían estos hechos
que provocaban que nuestro padre se aproximara a ella y la tomara de la mano?
Un día cuando las tres
cursábamos el secundario nos informaron
que partirían de viaje a Alta gracia a pasar unos días y que nos quedaríamos
solas.
No nos dieron ninguna
recomendación especial porque siempre
nos mostramos muy responsables.
Mamá distribuyó los trabajos domésticos y supuso que todas las “Normas hogareñas”
estaban instaladas en cada una de nosotras.
Pero esto no fue así.
Alejandra con su alma de
detective tenía que inspeccionar todo lo prohibido y por este motivo conocimos una porción de la vida de nuestra
madre que se nos había ocultado.
Sobre la cama de matrimonio
quedó una cajaque encontramos arriba del ropero que se mostraba algo destruida
por todas las veces que había sido abierta anteriormente.
Al abrirla nos sorprendimos al
ver que en su interior yacía un vestido
de novia de terciopelo blancoperfectamente doblado, con untocado para el
cabello y un ramo de flores disecadas por el tiempo.
Acompañaban al mismo un racimo
de sobres blancos con letras doradascon
los nombres de muchas familias que nosotras conocíamos unidos con una banda
elástica.
Dentro de ellos dormían trágicamente invitaciones al enlace de Ana María Ramírez y José Antonio López a
realizarse el día 1 de Julio del año 1970 en la Parroquia de Santa María,
encabezadas con los nombres de nuestros abuelos maternos.
Con mis hermanas intentamos
buscar en la caja algún dato referido a esta persona, pero no lo hallamos.
Tampoco existían cartas dirigidas a mi madre escritas por él.
Cuando sacamos el vestido y lo
extendimos sobre la cama para apreciarlo
mejor quedaron a la vista diferentes recortes
de diarios detallando detalles de una misma noticia:
La noche del 29 de junio del
año 1970 moría completamente quemado el
corredor de autos José Antonio López
tras haber dado vuelta con su automóvil
en camino por las sierras cordobesas.
Adriana Rolando
No hay comentarios:
Publicar un comentario