Escrito por Jacinta Choque
Quiero contar la historia de un
hombre que conozco que se le puede llamar TODERO. El se llama Mario y es
encargado de un edificio. Se desempeña en tareas de limpieza. Hace más de 32
años que trabaja ahí. Prácticamente el lo vio crecer. Desde sus cimientos hasta
el día de hoy. Él conoce las mañas que tiene. En el transcurso del tiempo han
pasado un sin fin de inquilinos que a veces cuesta recordar. Pero el hecho de
mi historia es que siempre que pasa algo Mario esta ahí para socorrer o
resolver problemas. Él no se ha perfeccionado en ninguno de los oficios, pero a
la hora de arreglar una cerradura él se convierte en cerrajero. Cuando hay lámparas
o hubo un corte de luz él es electricista. Por esta razón quiero contarles que él
es cerrajero, albañil, electricista, plomero y hasta a veces psicólogo.
Por esta razón quiero dar gracias
a Mario y a otros como él que siempre están a la hora exacta para solucionar el
problema.
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