lunes, 13 de noviembre de 2017




Escrito por Jacinta Choque

Quiero contar la historia de un hombre que conozco que se le puede llamar TODERO. El se llama Mario y es encargado de un edificio. Se desempeña en tareas de limpieza. Hace más de 32 años que trabaja ahí. Prácticamente el lo vio crecer. Desde sus cimientos hasta el día de hoy. Él conoce las mañas que tiene. En el transcurso del tiempo han pasado un sin fin de inquilinos que a veces cuesta recordar. Pero el hecho de mi historia es que siempre que pasa algo Mario esta ahí para socorrer o resolver problemas. Él no se ha perfeccionado en ninguno de los oficios, pero a la hora de arreglar una cerradura él se convierte en cerrajero. Cuando hay lámparas o hubo un corte de luz él es electricista. Por esta razón quiero contarles que él es cerrajero, albañil, electricista, plomero y hasta a veces psicólogo.

Por esta razón quiero dar gracias a Mario y a otros como él que siempre están a la hora exacta para solucionar el problema.





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