lunes, 13 de noviembre de 2017




Laurel

Hermosa planta que fuiste creada para dar vida y sabor a los platos más exóticos que el ser humano puede crear.
Un día caminando por los senderos de la vida, te vi tirada en forma de gajo arrancado, estabas ahí solita agonizando, pidiendo clemencia por un poco de agua.
Te socorrí y te lleve conmigo. Busqué un recipiente y te puse agua bien fresca que había en mi jardín florido.
Cuando fui a verte al día siguiente, estabas animada. Tus hojitas se movían dándome las gracias.
Cuando vi que estabas recuperándote, te trasplanté a una maceta con la mejor tierra. Al principio estabas creciendo, pero de pronto vi algo que no estaba bien.
Te revise como si fueras mi paciente y encontré el motivo por la cual estabas triste y no tenías ganas de vivir.
La razón era que lombrices traviesas estaban quitándote las vitaminas.
Enseguida actué, te trasladé al campo de mi nieta, donde escogí un rincón para vos solita. La tierra era pura y sin bichitos traviesos que te hicieran daño.
Hoy me di cuenta que ayudarte fue lo más hermoso que te pude regalar. Querida plantita de laurel.


Jacinta Choque





No hay comentarios: